La casa Marista de Fuentenueva

San Lorenzo de El Escorial

 

En las estribaciones del monte Abantos y dentro de las numerosas fincas (El Campillo, La Fresneda, La Herrería, El Monesterio) en las que Felipe II, cazaba, paseaba, veraneaba, holgaba y le servían de esparcimiento, se encuentra Fuentenueva, propiedad de los Hermanos Maristas. Toma este nombre, gracias a la fuente existente aún en los aledaños, donde sin duda en alguna ocasión el rey, en sus correrías, hizo un alto en el camino, descansó y aplacó la sed.



En el Km. 5,5 de la carretera M-600, en la fuente referida, se puede beber agua y descifrar la leyenda grabada en ella:

 Dios hizo que yo manase
Fernando que aquí viniese
porque el sediento bebiese
y a Dios y al Rey alabase "


En la década de los años 50 del siglo pasado, la adquiere la institución marista de Roma; en ella construye un edificio destinado al alojamiento de los miembros de su congregación que realizan diversos cursos de formación, venidos, unos desde las provincias maristas de América y otros, desde las más cercanas tierras españolas y portuguesas.


En el año 2009, se acomete una amplia remodelación y la casa sufre una profunda transformación, ofreciendo, actualmente, una imagen más moderna y atractiva. El destino seguirá siendo el señalado anteriormente, pero se amplía el abanico a nuevas perspectivas, a actuales posibilidades, a futuros proyectos, a otras personas que deseen utilizar las modernas instalaciones. En adelante caben también otros destinos: algunas de las actividades propias de la provincia marista Ibérica, distintos talleres, diversas reuniones de diferentes profesores, tandas de ejercitantes, trabajos de empresas, grupos con otras inquietudes y finalidades…


En medio de la finca denominada Fuentenueva, de 6,8 hectáreas, se alza la casa. Sin construcciones próximas, la ubicación de la misma, en la base de la montaña y con abundantes regueros, conduce a pensar en vida y esfuerzo. En ella hay agua y sol, y donde ambos abundan, sin duda, hay vida. Su envidiable situación geográfica en la falda del monte Abantos, conduce a mirar a la cumbre, a pensar en esfuerzo. Así es el caminar del hombre. El esfuerzo está presente durante toda la vida de cada persona.


La nueva orientación facilitará, sin duda, el logro de los fines propuestos. Los medios: formación integral, reflexión profunda, intensa oración, descanso sosegado y absoluta tranquilidad, serán referencia para los que deseen hacer una pausa en el agitado caminar cotidiano. ¡¡¡Ánimo!!! y, que no quede por intentarlo. Dios siempre ha bendecido esta casa.

Casa Marista Fuentenueva.    Carretera Guadarrama, km 5.5   28200 San Lorenzo de El Escorial (Madrid).